(...) Pero yo no soy una escritora. Soy simplemente un ser humano en busca de expresión. - VICTORIA OCAMPO.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Nunca tuvo tu pecho amores ni ilusión.

Qué difícil se me hace últimamente poner en palabras todo aquello que pasa por mi ser.

Esa frase resuena en mí, hace días, desde que volví a escucharla entre los acordes de un tango. Creo eso. Creo que no conozco al amor de cerca y siento curiosidad por hacerlo.
Ya no sé más quién soy.
Ya no sé qué es lo que quiero.
Simplemente soy un ser que se deja llevar por el viento, viviendo un presente que no sé a qué futuro será capaz de llevarme. El pasado vuelve, siempre vuelve. El pasado vuelve y atormenta y reabre viejas heridas y hace muchas preguntas y siembra dudas y enloquece.
Sigo sin saber quién soy.
Sigo sin saber qué es lo que quiero. Sólo sé que hay una prioridad en mi vida y no es el amor. Para satisfacer esa prioridad necesito de vos, que sé que estás ahí, como siempre, que estás en un lugarcito de mi corazón al cual ya sé acceder, sólo tengo que buscar la llave guardada en el bolsillito de mi alma.
Esa prioridad... soy yo.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Necesidad de necesitarte.

Querida Reina:

Qué raro es utilizar este término para referirme a usted. Me recuerda a una persona. Se me hace inevitable pensar qué será de su vida, a pesar de que me mantengo en contacto con él mediante su blog. No viene al caso...
Es un término que no utilizo muy seguido, aunque no sé bien por qué. Sólo en momentos de oscuridad y tristeza como éste puedo ver el brillo de su corona repleta de todo tipo de piedras preciosas.

Seguramente no entenderás el sentido de esta carta. Yo tampoco lo entiendo. Siempre dije que me llevo más con los sentimientos y los impulsos (malditos impulsos) que con la razón. Te escribo porque me gusta escribirte, quién sabe algún día recopile todo lo que te escribí y después de leerlo me internes en un neuropsiquiátrico. No importa...
Los otros días, en tu blog, dije que con mis aplausos valoraba la valentía de Dolores al confesar una verdad que la exponía a perderlo todo. Hoy ya no sé si ese acto es valorable o no. Lo hice, lo hice otra vez. No funcionó. Rompieron mi corazón. Entiendo mucho de lo que decís en tu libro. "Dicen los que saben que es preferible haber amado y sufrido que no haber amado nunca". Qué real. A pesar de este sufrimiento y de este dolor que oprime mi pecho, no lo cambiaría por nada.
Sólo quiero pedirte un favor, Reina. Que nunca prives al mundo de la magia de tus ojos salvadores. Nunca prives al mundo de tu belleza. Nunca prives al mundo de tu sonrisa. Nunca prives mi necesidad de vos apagando tu fuego.

Te adoro, Reina.
Ceci.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Me parece que esta boca está a un paso de decir "te quiero".

Porque lo que siento por vos, lo cambió todo en mí. A pesar de los miedos, de las dudas y de esta culpa atroz.
Porque cada vez que estoy con vos, entiendo muchas cosas de las que se hablan en la ficción. Para mí, éste era el único medio donde podía encontrar el amor.
Porque todo lo que viví y sentí anteriormente, lo considero absolutamente inexistente, con sólo mirarte a los ojos y sentir que mi corazón explota de amor.
Porque sos vos todo lo que busco, todo lo que anhelo, aunque seas más de lo que merezco.
Porque esos miedos de los que hablé anteriormente se esfuman cada vez que tomás mi mano.
Porque ya no hay dudas. Sólo una certeza: Te quiero.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Estos días me costó mucho pensar con claridad. Batallas y batallas perdidas. Fracasos por donde mirase. Todo a mis ojos. Nada es realmente tan grave.

No sé nada. No sé qué quiero. No sé si te quiero. No sé si quiero verte o morirme para no verte más.