(...) Pero yo no soy una escritora. Soy simplemente un ser humano en busca de expresión. - VICTORIA OCAMPO.

sábado, 2 de octubre de 2010

Somewhere deep inside, you must know I miss you.

Admito mi derrota. Me voy. Me voy a otra parte con mi amor. Me voy con la frente en alto.
Ojalá seas feliz. Ojalá algún día te des cuenta de todo esto. 
Ojalá yo sea feliz. Ojalá encuentre algún día a alguien que sepa quererme. Ojalá algún día me dé cuenta de que a veces es mejor cerrar la boca y guardar ciertas cosas para uno y no compartirlas con el resto. Ojalá alguien se dé cuenta de todo el amor que hay en mi corazón, y ese alguien sea merecedor de él.

Hoy más que nunca, Dolores, evoco tu tan sabia frase: 

Desde ese momento decidí cuál sería mi relación con la verdad: cerrar la boca e inventar historias.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Nunca tuvo tu pecho amores ni ilusión.

Qué difícil se me hace últimamente poner en palabras todo aquello que pasa por mi ser.

Esa frase resuena en mí, hace días, desde que volví a escucharla entre los acordes de un tango. Creo eso. Creo que no conozco al amor de cerca y siento curiosidad por hacerlo.
Ya no sé más quién soy.
Ya no sé qué es lo que quiero.
Simplemente soy un ser que se deja llevar por el viento, viviendo un presente que no sé a qué futuro será capaz de llevarme. El pasado vuelve, siempre vuelve. El pasado vuelve y atormenta y reabre viejas heridas y hace muchas preguntas y siembra dudas y enloquece.
Sigo sin saber quién soy.
Sigo sin saber qué es lo que quiero. Sólo sé que hay una prioridad en mi vida y no es el amor. Para satisfacer esa prioridad necesito de vos, que sé que estás ahí, como siempre, que estás en un lugarcito de mi corazón al cual ya sé acceder, sólo tengo que buscar la llave guardada en el bolsillito de mi alma.
Esa prioridad... soy yo.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Necesidad de necesitarte.

Querida Reina:

Qué raro es utilizar este término para referirme a usted. Me recuerda a una persona. Se me hace inevitable pensar qué será de su vida, a pesar de que me mantengo en contacto con él mediante su blog. No viene al caso...
Es un término que no utilizo muy seguido, aunque no sé bien por qué. Sólo en momentos de oscuridad y tristeza como éste puedo ver el brillo de su corona repleta de todo tipo de piedras preciosas.

Seguramente no entenderás el sentido de esta carta. Yo tampoco lo entiendo. Siempre dije que me llevo más con los sentimientos y los impulsos (malditos impulsos) que con la razón. Te escribo porque me gusta escribirte, quién sabe algún día recopile todo lo que te escribí y después de leerlo me internes en un neuropsiquiátrico. No importa...
Los otros días, en tu blog, dije que con mis aplausos valoraba la valentía de Dolores al confesar una verdad que la exponía a perderlo todo. Hoy ya no sé si ese acto es valorable o no. Lo hice, lo hice otra vez. No funcionó. Rompieron mi corazón. Entiendo mucho de lo que decís en tu libro. "Dicen los que saben que es preferible haber amado y sufrido que no haber amado nunca". Qué real. A pesar de este sufrimiento y de este dolor que oprime mi pecho, no lo cambiaría por nada.
Sólo quiero pedirte un favor, Reina. Que nunca prives al mundo de la magia de tus ojos salvadores. Nunca prives al mundo de tu belleza. Nunca prives al mundo de tu sonrisa. Nunca prives mi necesidad de vos apagando tu fuego.

Te adoro, Reina.
Ceci.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Me parece que esta boca está a un paso de decir "te quiero".

Porque lo que siento por vos, lo cambió todo en mí. A pesar de los miedos, de las dudas y de esta culpa atroz.
Porque cada vez que estoy con vos, entiendo muchas cosas de las que se hablan en la ficción. Para mí, éste era el único medio donde podía encontrar el amor.
Porque todo lo que viví y sentí anteriormente, lo considero absolutamente inexistente, con sólo mirarte a los ojos y sentir que mi corazón explota de amor.
Porque sos vos todo lo que busco, todo lo que anhelo, aunque seas más de lo que merezco.
Porque esos miedos de los que hablé anteriormente se esfuman cada vez que tomás mi mano.
Porque ya no hay dudas. Sólo una certeza: Te quiero.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Estos días me costó mucho pensar con claridad. Batallas y batallas perdidas. Fracasos por donde mirase. Todo a mis ojos. Nada es realmente tan grave.

No sé nada. No sé qué quiero. No sé si te quiero. No sé si quiero verte o morirme para no verte más.

martes, 31 de agosto de 2010

Vos, vos, vos, siempre vos, siempre ahí.

Quisiera que me expliques cómo es que hacés para siempre lograr sacarme de cualquier preocupación o tristeza y hacerme sonreír... hacerme FELIZ.

Quisiera saber cuál es tu método. ¿Sabés; sos mínimamente consciente de lo que producís en mí? Seguro que no. Pero no importa. Lo hacés y es lo que vale. Me hacés feliz. Y por eso te quiero con todo mi corazón.



Me enorgullezco infinitamente por vos, porque te admiro y porque sé que merecés esto que te pasa, no sólo el premio, sino también el reconocimiento y el trabajo. Me enorgullezco porque yo te elegí por esto, por tu fantástico desempeño como actriz. Me enorgullezco más porque sos vos y porque sigo descubriendo que este camino que elegí es el mejor.
No existe en el mundo lugar como tus brazos, que no sólo saben darme calor, sino que además logran constituir un refugio para mi locura y para apaciguar las ganas de amar que hay en mi corazón y una vez más se ven obligadas a mantenerse ocultas. ¿Por qué será que siento que puede llegar a ser real y fabuloso? ¿Por qué siempre tengo esailusión?
Fue maravilloso. A pesar de saber que era mentira... Todo en mi vida lo es...

Te amo. Por Dios, date cuenta antes de que me vuelva loca.

jueves, 26 de agosto de 2010

Segura de que las cosas serían muy diferentes si estuvieras aquí y de que tendría a todas las personas que amo a mi alrededor, todas las noches te lloro en silencio y, sin embargo, no consigo lavar este dolor, esta tristeza y esta soledad que siento cada vez que te evoco.

martes, 24 de agosto de 2010

H. R. O.

¿Todo sería diferente o las cosas serían exactamente igual de mierda si no te hubieses ido?
Nunca lo voy a saber.
Lo único que sé es que tu muerte me dejó muchas dudas, muchos misterios, muchas preguntas, mucho amor encerrado en el corazón y una lágrima congelada por siempre que, por más que lo intente y llore, el frío de él jamás derretirá y así permanecerá, perpetuada.

Te necesito. Nunca te necesité tanto. Y tu sueño me sigue haciendo pensar. Y no sé qué hacer...

viernes, 20 de agosto de 2010

Cuán mágico es pasar por esos lugares tan llenos de vos, de tu esencia, de tu magia. Por más que vos no estés en ellos, el saber que estuviste o estarás allí convierten esos lugares en pequeños refugios para mí.

jueves, 19 de agosto de 2010

~ Qué bueno saber que no me invade un estado de estupidez post-haberte visto. ¿Será que verdaderamente hay alguien que te desplazó de mi corazón?

miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Somos nosotros? ¿Es la vida? ¿Qué es?

Qué difícil es todo. Qué horrible, cruel y morbosamente complicado. Me pregunto en este momento si alguien desde arriba mueve los hilos y disfruta con el sufrimiento ajeno. Me pregunto también si puede existir una felicidad que dure más de cinco minutos.
Siempre fui defensora de la frase que dice algo así como que la vida no es difícil, sino que quienes la complican son las personas.
Hasta hace unos días estaba enojada, "enmimismada", preocupada únicamente por mis problemas, sin fijarme que la gente a mi alrededor era feliz, estaba pasando un buen momento. Hoy pude dejar todo ese enojo y resentimiento de lado y predisponerme a disfrutar de la vida y de ese sol que brilla todos los días y que, como dice Fito, ni siquiera una bomba lo puede parar. Como es de suponer, la felicidad duró poco, a pesar de que son muchos los motivos que YO tengo para estar feliz o, al menos, contenta. Me di cuenta de que la gente a mi alrededor estaba pasando un momento horrible, de duras decisiones, de momentos no sé si claves, pero sí muy duros y difíciles de pasar. Y entonces apareció la culpa. ¿Debería sentirme culpable y dejar mi alegría de lado aunque sea por un ratito hasta que todo se acomode un poquito? ¿Llegará alguna vez ese momento en que, aunque sea por un instante único en el Universo, la gente que me rodea y amo de verdad encuentre la armonía, ni siquiera pido la felicidad? ¿Está mal esta alegría que hay en mí por las buenas noticias de hoy?
Luego de escribir esto pienso que, si de verdad creo que la gente es la que complica la vida, entonces no debería de preocuparme por nada ni nadie. Y volvería a sentirme mal, volvería a sentirme culpable, a sentirme una basura. Y no puedo evitar caer en la tristeza ajena, meterme debajo de sus pieles y sentir ese dolor que se siente en los momentos así. Me pregunto si alguna vez alguien sintió esta preocupación por mí. Me gusta creer que sí...

martes, 17 de agosto de 2010

El amor, siempre.

El calor de tus palabras chocando contra mi oído.
Tu mano rozando mi cintura, desarmándome por completo.
El temblor de mis piernas ante esa sensación desconocida.
Tu perfume que me persigue dondequiera que vaya.
Miles de personas a nuestro alrededor que ni siquiera sospechan lo que significa ese brevísimo encuentro.
Un dolor que se va y otro que viene para quedarse.
Un miedo inconfesable de hablar, de perderte.
Y el amorsiempre.

lunes, 16 de agosto de 2010

Vos, siempre vos.

Este tiempo, esta distancia que te tomás, este silencio de nuestras almas, no son nada en comparación con la belleza y la perfección de esos pequeños momentos que viviremos en un futuro no muy lejano, lo presiento.
Te necesito.
Te quiero.
Te admiro.
Y siempre estás conmigo.

Pero me queda, y no siento vergüenza, nostalgia del exilio.

Luego de cuatro días de alejarme de lo que para mí siempre fue la comunicación con el mundo (internet) quise volver. Y volví. Volví para ver si había novedades sobre alguien. Prendí la computadora y sin poder evitarlo, entré a Facebook. Me di cuenta que nadie se había dado cuenta de mi ausencia, que supuestamente iba a continuar por un tiempo prolongado e indefinido. Me di cuenta de que, si llegara a morirme mañana, nadie -o quizás muy poca gente- se daría cuenta de mi ausencia. Me invadió nuevamente el sentimiento de soledad que sólo viene en estos momentos. Todos sabíamos que iba a suceder. Siempre lo supe. Desde que me enteré que no podría ir lo supe. Es así.
Entonces decidí que la idiota sumisa que hace todo lo que le piden se acabó. A partir de este momento se acabó. Se fue para siempre. Se murió. Y ya nada la hará revivir.
Y así fue que aprendí que este regreso, esta vuelta que no me hace pensar en otra cosa que no sea volver a ese exilio, no fue bueno para nadie. Y me voy de nuevo, con la frente en alto, pensando qué podrá depararme el destino, sin pensar cuándo volveré...

viernes, 6 de agosto de 2010

05/08/07

Hace tres años esta canción me renovaba las esperanzas y me ayudaba a soportar las ansias de conocerte, luego de la frustración de no haber podido hablar con vos aquella primera función a la que asistí.
Hoy, tres años después, las cosas no han cambiado en mucho. La canción, junto con su letra esperanzadora, me tiene bajo los mismos efectos, aunque esta vez eso que espero es algo diferente.
Hace tres años fui feliz porque pude darme a conocer. Hoy puedo asegurar que, aunque sea por un minúsculo instante que quedó escrito en la historia, toqué tu corazón y sabés verdaderamente de mi existencia, incluso recordás mi nombre y mi persona y me destacás como un fruto de tu trabajo -cosa que jamás aspiré a lograr, jamás aspiré a tal reconocimiento-. ¿Qué puedo decir? Me siento más que halagada. Me siento orgullosa, eufórica, agradecida y feliz. Ni con todos los adjetivos calificativos existentes sería capaz de describir mi estado. Pero al menos conozco la causa y aseguro que quisiera detener el tiempo en este momento, congelarlo y grabarlo en la historia de mi vida y atesorarlo hasta el último exhalar de ella.
¿Para qué intentar agradecerte una vez más? Sería ser repetitiva sin sentido. Ya lo sabés todo, a través de las cartas y los comentarios del blog, conocés todo o casi todo lo que hiciste por mí. Y hasta creo que, en tu enorme sabiduría, lo estás comprendiendo.
Te adoro, hasta el fin de mis días.
Cecilia.~

viernes, 30 de julio de 2010

Life goes on, after all.

Hay ciertas cosas en la vida que fueron creadas para suceder. Lo que tiene que suceder, va a suceder tarde o temprano y va a ser maravilloso. O no.
Hay ciertas palabras en la vida que fueron creadas para ser dichas, no para ser guardadas. Siempre terminan siendo dichas, al fin y al cabo. Los resultados pueden no ser los esperados pero siempre hay algo rescatable.

En mi caso, hablé, no recibí lo que esperaba pero rescato algo. Rescato que me siento un poquito menos introvertida, un poquito menos tímida, un poquito más expresiva, un poquito más desenvuelta. Siento que hice bien. Siento que, a lo mejor, lo tendría que haber dicho antes. Pero no importa, lo hice ahora y lo celebro. No todo está perdido. Nunca está todo absolutamente perdido.


Life goes on, after all.~
Hoy la casualidad no quiso que nos encontráramos. Una lástima. De veras pienso que los encuentros improvisados son los mejores.

lunes, 26 de julio de 2010

Las Pasiones son más fuertes que la Vida misma.

Hoy me senté nuevamente en la butaca de la sala de un teatro, para ver una función con un GRANDE en el escenario como es Lito Cruz.
Tuve una gran fantasía: al verlos a todos ellos, llorando muertes y culpas -y por consiguiente, haciéndome llorar a mí por esa historia contada- quise ser yo quien contara esa historia, quien hiciera emocionar a la gente, quien la entretuviera por una hora y media, quien la hiciera dejar de pensar en los problemas de la vida cotidiana, quien llegara hasta lo más profundo de sus pensamientos y quien -por qué no- cambiara sus vidas...
Cuando todos al final salieron a saludar al público y a recibir cataratas de aplausos más que merecidos por la hora y media de un teatro de calidad, sentí una imperiosa necesidad de ser yo quien estuviera parada allí, recibiendo esos aplausos, sintiendo la satisfacción que ellos sentían en ese instante, yéndome a casa con una sonrisa y la certeza de haber hecho algo por esa gente y también por mí, porque es lo que me gusta y quizás para lo que nací. Y las lágrimas rodaron por mis mejillas...

domingo, 25 de julio de 2010

Dolor.

Y finalmente sucedió lo que iba a suceder tarde o temprano. Mi silencio me costó muchísimo más caro de lo que pensaba. Lo peor es que vino a contármelo justo a mí. ¿Por qué? ¿Lo sabrá y querrá lastimarme? ¿Lo sabrá y querrá probarme? No lo sé. Creo que nunca voy a saberlo. Cada vez estoy más lejos de confesarle algo. Pero ya se sabe que la vida es así. Lo que te da por un lado, por el otro te lo quita.

sábado, 24 de julio de 2010

Cuando la Fantasía se vuelve Realidad.

Logré, en cierto modo, lo que siempre quise lograr. Y no necesité recurrir a un papel lastimoso y patético. Dada mi fascinación por lo fictício, es extraño. Pero esta vez me bastó con ser yo misma para conseguir aquello que siempre anhelé.
Se siente genial. Se siente como si tuviese el mundo en mis manos y pudiese hacer con él lo que se me ocurra.
Por un momento, por este momento, siento que soy feliz y que nada puede cambiar eso. Nada puede quitarme esta felicidad que hay dentro de mí.
No sé cómo se sigue. Tampoco me interesa. Este sentimiento es el más maravilloso de toda mi vida y no pienso abandonarlo, a pesar de las decepciones, a pesar de lo que tenga que soportar. Los resultados hacen que valga la pena cualquier cosa.
GRACIAS a vos.

jueves, 22 de julio de 2010

La Muerte de un Ser Querido.

Tengo una teoría acerca de la gente cercana a mí que muere repentinamente: no se muere del todo; una parte de ellos queda dando vueltas entre el cielo y la tierra, cuidándome, queriendo decirme algo, quién sabe.
A menudo los sueño, se me presentan. Tengo recuerdos de ellos, sin ningún tipo de factor que los atraiga. Siento su perfume. Pienso en ellos. Muchas veces voy por la calle e imagino encontrármelos.

Me pasaba muy seguido cuando falleció mi abuelo paterno. De un día para el otro, todo estaba bien, y se fue. Iba por la calle buscándolo, soñando con cruzármelo a la vuelta de la esquina. Nunca sucedió, por supuesto. Ni siquiera pude ver a alguien que fuera parecido como para no matar la ilusión.
Ahora que lo pienso, fui a su velatorio pero no quise verlo muerto: preferí guardar en mi memoria la sonrisa que tenía en su rostro la última vez que lo vi, su buen humor, su alegría, sus chistes, la complicidad que había entre los dos. Creo que pudo haber influido en esto de que no termino de enterrarlo. También influye el hecho de que ambas dos personas de las que hablo eran muy apegadas a mí. Sobre todo mi abuelo paterno. Pero yo pienso en mi abuelo materno y en el poco tiempo que viví con él y me doy cuenta que nos habríamos llevado tan bien. Y me gustaría haberlo conocido más. Es hermoso encontrarme con gente que no conozco y que me diga que mi abuelo era una persona excelente y que tengo su mirada. Pero me hubiese encantado realmente descubrirlo por mí misma y encontrar mi mirada en la suya.
Lamentablemente no pudo ser y tengo que conformarme buscando los restos de su espíritu en su amada Mar del Plata, sintiéndome abrazada por él en cada ola, imaginándome sus ojos llenos de lágrimas ante la inmensidad del mar teñida por el colorido del atardecer, contrastando con el gris del cemento.

Luego de este tiempo de reflexión pienso que la respuesta era muy sencilla, estaba frente a mí: los tengo en mi corazón y la necesidad de tenerlos cerca mío hace que los evoque cada tanto, para no olvidarlos, para que nunca terminen de morir. Y nunca los voy a olvidar. Siempre los voy a tener conmigo. Y tengo la certeza de que voy a cumplir con esta promesa. Porque los amo. Porque los extraño. Porque los necesito. Porque SON parte de mí.

martes, 20 de julio de 2010

Mi Noción de Patria.

Hace algunos días, en un acto escolar, al momento de cantar el himno, levanté la vista al cielo más celeste que nunca y, entre las nubes estratificadas pude visualizar la bandera argentina. En ese mismo momento, con los ojos humedecidos por las lágrimas de emoción que me brotaron, me pregunté por qué sigo sin poder sentir orgullo por mi país, mi nacionalidad, mi patria. ¿Por qué sigo queriendo irme en cuanto tenga la posibilidad? ¿Por qué los mandatarios y el Pueblo mismo hacen que sus propios pares no se sientan a gusto en un lugar rodeado de injusticias, de mentiras, de inseguridad?
Pienso en toda la gente que luchó por nuestra independencia. Pienso en todos los años que vivimos bajo la corona española. Pienso en la gente sin trabajo, sin techo. Pienso en mí, en mi miedo a cruzar la puerta de mi casa, miedo a que tal vez sea la última vez que lo haga. Pienso en la desolación de esas familias arruinadas quizás por un celular, quizás por diez pesos miserables. Pienso en mi futuro, en un futuro que no tengo asegurado, no tengo siquiera mi vida asegurada, tampoco un trabajo. Pienso en mi familia, gente honrada que siempre trabajó para ganarse el pan, para poder lograr una nación para mí y mis hijos. Pienso en mis hijos y no quiero que vivan acá, quiero algo diferente para ellos, algo mejor.
No pido grandes cosas, no pido ser un país que pueda competir con las grandes potencias. Pido sencillamente poder salir a la calle sin miedo de no volver, saber que el día de mañana voy a poder ganarme el plato de comida y no tener la necesidad de salir a robar para conseguirlo, saber que la justicia (qué extraña me suena esta palabra últimamente, ¿existirá realmente?) me ampara a mí y no al asesino, tener la certeza de que la vida de una persona vale mucho más que el dinero.
Y siento esa impotencia de no poder hacer nada. Ni siquiera mi voto vale, cuando a millones de otras personas, ignorantes por culpa de gobiernos anteriores, les compran sus votos y ellos acceden tal vez por un paquete de fideos o una lata de arvejas. Creo que cuando me toque votar el año que viene, no me presentaré. Pagaré la multa o lo que sea necesario. Ahora pienso en lo injusta que soy con mujeres como Evita que dieron su vida para que yo hoy pudiera votar. Pero también pienso en que, si ella en este momento estuviera viva y viera la situación en la que se vive, elegiría volver a morir.
También sé que no soy la única persona entre estos 40 millones que piensa y siente de esta manera. Pero nos falta unión. La gente sólo piensa en salvar su propio cuerpo y el resto, qué más da, ¡que reviente!
Entonces elijo irme porque sé que, lamentablemente, en dos años la situación no va a cambiar, ni siquiera va a mejorar levemente como para devolverme la esperanza de empezar una vida acá.
Ahora, queriendo terminar esto, se me vienen a la mente recuerdos vividos aquí y personas que amo que viven aquí. Y me pregunto si realmente podré algún día subirme a un avión sola, con mi cuerpo y unas pocas pertenencias nada más y dejar toda mi mochila abajo, empapada de incertidumbres, tristeza, dolor y llanto.
Y otra vez sigo sin saber qué hacer...

jueves, 8 de julio de 2010

Adiós.

Por mucho que te quiera he llegado a comprender que mi vida sin ti es mucho más fácil porque, últimamente, lo que más me gustaba de ti, eran esas largas horas de espera por verte. Una vez que te veía, se desvanecía toda esperanza anterior.
Y no. No es por lo que tú crees, eso de que sea otra mujer insatisfecha, loca o malhumorada. Simplemente, es que me he aburrido de esperarte y he llegado a comprender que, posiblemente, haya incluso algo mejor. No sé si será cierto, pero si no sigo la aventura incierta, nunca, jamás lo sabré... y moriré en la eterna duda...
Perdóname amor mio por no esperarte, por olvidarte...
Aunque siempre una parte de ti sé que será mía.