(...) Pero yo no soy una escritora. Soy simplemente un ser humano en busca de expresión. - VICTORIA OCAMPO.

lunes, 16 de agosto de 2010

Pero me queda, y no siento vergüenza, nostalgia del exilio.

Luego de cuatro días de alejarme de lo que para mí siempre fue la comunicación con el mundo (internet) quise volver. Y volví. Volví para ver si había novedades sobre alguien. Prendí la computadora y sin poder evitarlo, entré a Facebook. Me di cuenta que nadie se había dado cuenta de mi ausencia, que supuestamente iba a continuar por un tiempo prolongado e indefinido. Me di cuenta de que, si llegara a morirme mañana, nadie -o quizás muy poca gente- se daría cuenta de mi ausencia. Me invadió nuevamente el sentimiento de soledad que sólo viene en estos momentos. Todos sabíamos que iba a suceder. Siempre lo supe. Desde que me enteré que no podría ir lo supe. Es así.
Entonces decidí que la idiota sumisa que hace todo lo que le piden se acabó. A partir de este momento se acabó. Se fue para siempre. Se murió. Y ya nada la hará revivir.
Y así fue que aprendí que este regreso, esta vuelta que no me hace pensar en otra cosa que no sea volver a ese exilio, no fue bueno para nadie. Y me voy de nuevo, con la frente en alto, pensando qué podrá depararme el destino, sin pensar cuándo volveré...

No hay comentarios:

Publicar un comentario