Logré, en cierto modo, lo que siempre quise lograr. Y no necesité recurrir a un papel lastimoso y patético. Dada mi fascinación por lo fictício, es extraño. Pero esta vez me bastó con ser yo misma para conseguir aquello que siempre anhelé.
Se siente genial. Se siente como si tuviese el mundo en mis manos y pudiese hacer con él lo que se me ocurra.
Por un momento, por este momento, siento que soy feliz y que nada puede cambiar eso. Nada puede quitarme esta felicidad que hay dentro de mí.
No sé cómo se sigue. Tampoco me interesa. Este sentimiento es el más maravilloso de toda mi vida y no pienso abandonarlo, a pesar de las decepciones, a pesar de lo que tenga que soportar. Los resultados hacen que valga la pena cualquier cosa.
GRACIAS a vos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario